LA PRIMERA VEZ: Una decisión propia y responsable.
Cuando comienza a surgir por alguna razón la posibilidad de iniciar las relaciones sexuales, hay algunos puntos que no debo dejar de tener en cuenta.
- Debe ser una decisión propia, esto quiere decir que nada puede presionar mi pensamiento. Con mi pareja, el diálogo y la confianza para decir lo que siento, los temores, tiene que estar presente y poder llegar a una decisión sin condiciones. Tampoco debería influenciar mi grupo de pertenencia o amigos, aunque sea la única persona de ese grupo sin ésta experiencia, seguramente alguna condición aún no se ha dado todavía para que sea de la forma ideal, como yo quiero y deseo. Ésta será “mi experiencia” y quiero recordarla toda la vida como un tesoro.
- Debe ser una decisión responsable y la responsabilidad sólo se logra con el conocimiento y éste nos da la capacidad de elección; de elegir lo mejor para mi persona.
¿Qué debo saber o conocer?
- Que sólo estando consciente, con toda la capacidad de razonar y pensar, puedo decidirlo. Si en una fiesta u otra salida he consumido alcohol en exceso, estoy absolutamente desprotegida para el cuidado de mi mismo, porque he anulado mi capacidad de pensar y de elegir lo que es bueno para mí.
- Debo haber averiguado, preguntado y aprendido sobre mi cuerpo, el funcionamiento, los ciclos menstruales, los métodos anticonceptivos y los métodos para evitar el contagio de las enfermedades de transmisión sexual. Convengamos que al iniciar las relaciones sexuales, no quiero embarazarme, ni cargar con las cargas psicológicas de una mala resolución del problema. Tampoco desearía enfermarme y menos aún adquirir HIV por desconocimiento. Sólo con conocimiento, puedo actuar en consecuencia responsablemente y evitar situaciones indeseables.
- Debo, fundamentalmente, saber que me quieren bien y que quiero bien, para lograr un encuentro con la máxima entrega de afecto, comprensión y cuidado. “Nadie, que no te cuida, te quiere bien” dicen los adultos y tiene mucho de cierto porque sin pensar en las personas, con sólo imaginar algo muy querido, también imaginamos el cuidado que le damos para no perderlo.
Cuando todo lo mencionado ha sido considerado y mi deseo es llegar a la máxima expresión de amor con mi pareja , y fui libre para elegir con responsabilidad en base al conocimiento; tengo la mayoría de las condiciones para disfrutar de la primera entrega en cuerpo y alma con la tranquilidad que me otorga saber que estoy haciendo las cosas bien.